Revista Literaria Periódico Cultural

Mayo, 2009

23.5.2009 GMT

aprendamos castellano reflexión enviada por correo electrónico

SIEMPRE TUVE CLARO QUE ESA FORMA DE HABLAR, ERA UNA MANERA DE IDENTIFICARSE

Asunto: ¿ Presidente o presidenta ? - Aprendamos castellano

A VER SI APRENDEMOS DE UNA VEZ POR TODAS. NO ESTAMOS EN

CONTRA DEL GENERO FEMENINO SINO DEL MAL USO DEL LENGUAJE.

POR FAVOR, ¿ MUESTRA INCULTURA, POR DESCONOCIMIENTO U OCURRENCIA ?

¿Presidente o presidenta?

En español existen los participios activos como derivados verbales.

El participio activo del verbo atacar, es atacante.

El de sufrir, es sufriente.

El de cantar, es cantante.

El de existir, existente.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser?

El participio activo del verbo ser, es 'el ente'.

El que es, es el ente.

Tiene entidad.

Por ese motivo, cuando queremos nombrar a la persona

que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo,

se le agrega al final 'ente'.

Por lo tanto, la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independiente del género (femenino o masculino) que tenga.

Se dice capilla ardiente, no ardienta.

Se dice estudiante, no estudianta.

Se dice adolescente, no adolescenta.

Se dice paciente, no pacienta.

Se dice comerciante, no comercianta

La Sra. Cristina Fernández de Kirchner no sólo hace un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua española.

Caso contrario en Chile, lo aplican bien: la Sra. Bachelet es, presidente.

Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos latinoamericanos, con la esperanza que el mismo llegue finalmente a la Casa Rosada y otras instancias en nuestra dolida Latinoamerica, para que de una vez termine de corregir, y a todas las personas que, incorrectamente, la llaman Presidenta.

Un Mal ejemplo sería:

La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y también atacanta, y la velaron en la capilla ardienta existenta.

Qué mal suena ahora Presidenta.. ., no?

Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando....

Además en lugar de :

El perro es el mejor amigo del hombre,

Pará qué diablos decir:

El perro y la perra, son los y las mejores y mejoras amigos y amigas, del hombre y de la mujer.

MUY INTERESANTE. ...

TAMBIEN INTERNET SIRVE PARA EDUCARNOS.

Bien bueno está esto; para que ya de una vez por todas, aprendan y aprendon y dejen de marearnos y marearnas a los hombres y a las mujeres y nos permitan y nos permiton regresar a nuestro y nuestra nivel linguistico y linguistica ya que hemos sido muy pacientes y muy pacientas hasta ahora y hasta ahoro.

Saludos y saludas y besitos y besitas..


Pedro Castillo <quimica440@yahoo.com> escribió:

Recibe un gran saludo amigo Rubén. Me parece muy interesante el artículo que enviastes sobre el uso del idioma "Castellano". El problema en mi opinión es que la lengua española se ha venido bastardeando por ignorancia de las reglas de ortografía, la sintaxis,la prosodia y otras. Muchos conocemos que en el ámbito territorial del uso de la Lengua española, se ha querido evitar lo que se denomina el purismo. Pero se le olvida a muchos lexicográfos, que el idioma español a diferencia de otros, si tiene reglas y tiene además normas gramaticales, que no deben ser violadas como toda Ley.
Lamentablemente se ha querido hacer ver que el idioma como cualquier ser vivo debe evolucionar y por ello se ha producido una transculturización hasta tal punto que hasta el uso de los verbos y de las aplicaciones de los géneros deben parecerse al idioma Inglés, por ello nosotros decimos por ejemplo: "Vamos a ver" en vez de veremos y asi sucesivamente; imitando la forma progresiva en Inglés.En cuanto al uso de los sustantivos que no tienen género, observamos la distorsión cada vez mayor en el habla de los Latinoamericanos y de algunos respetables académicos españoles, esto último se hizo palpable en la corrección de la redacción de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 1999. Para hablar de Presidente (a), concejal, (a) etc.Cuando esto está terminante negado en el buen hablar de la Lengua castellana.
No olvidemos que en está materia tienen una seria responsabilidad la Academia de la Lengua y sus diferentes cápitulos.
Lo más grave está por venir, observése la forma de hablar y escribir ahora, en los mensajes de texto y el uso de pleonasmos, cacofonía, la redundancia y por último lo más triste como se empobrece el idioma con el uso desmedido de groserías o sea la lengua de germanía o de los bajos fondos, como la prueba más fehaciente de demostrar la pobreza en el conocimiento del arte del buen hablar y escribir de nuestra hermosa e insuperable Lengua.Todo lo anterior no niega que el idioma debe enriquecerse con el aporte de algunas palabras que han evolucionado en otros idiomas, dialectos, giros idiomáticos y costumbrismos, pero no olvidandonos de las reglas. De lo contrario dentro de pocos años hablaremos de manera muy distinta el idioma, como yá ocurre con los acentos en algunas regiones de la América hispanoparlante y con los diferentes significados o etimología de las palabras, haciendo que se tenga cuidado en el hablar y decir en algunas regiones para simplemente abultar los diccionarios.
Siembargo en mi experiencia observo que en Hispanoamérica, se ha mejorado el uso del idioma en general pero a través de los medios de comunicación y de las élites, pero no ha sido así en el pueblo llano, pero la respuesta a esto es que la instrucción a nivel de las escuelas y de los institutos de educación media, no han tratado de mejorar esta situación.
Hay que lllamar la atención sobre esta materia a nuestros Institutos pedagógicos y Universidades.
Hasta una próxima reflexión.


Exelente amigo Castillo veremos...
un abrazo
Rubén Patrizi


En: No Categorizado
Permaenlace: aprendamos castellano reflexión enviada por correo...
Comentarios: 1
Leído 23875 veces.



22.5.2009 GMT

la vanidad el ego y los elogios

LA VANIDAD DEL EGO Y LOS

ELOGIOS

http://api.ning.com/files/uiQdVZJ5zEv4scH7jteFnKvRabVkbuqs2F-16lyN360SEIUf8uoxQAMTWB8DkPdK1tYIkIX6sVZ3nlAGkSQ0V9g*VxellSLX/VenusEspVelazquezok.jpg


ANTONY DE MELLO

Recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando alguien te elogia, cuando te ves aprobado, aceptado, aplaudido... Y compáralo con el sentimiento que brota en tu interior cuando contemplas la salida o la puesta del sol, o la naturaleza en general, o cuando lees un libro o ves una película que te gustan de veras. Trata de revivir este último sentimiento y compáralo con el primero, el producido por el hecho de ser elogiado. Comprende que este primer tipo de sentimiento proviene de tu propia "glorificació n" y "promoción" y es un sentimiento mundano, mientras que el segundo proviene de tu propia realización y es un sentimiento anímico.
Veamos otro contraste: recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando obtienes algún éxito, cuando consigues algo que anhelabas, cuando "llegas arriba", cuando vences en una partida, en una apuesta o en una discusión. Y compáralo con el sentimiento que te invade cuando disfrutas realmente con tu trabajo, cuando de veras te absorbe por entero la tarea que desempeñas. Y observa, una vez más, la diferencia cualitativa que existe entre el sentimiento mundano y el sentimiento anímico.

Y todavía otro contraste más: recuerda lo que sentías cuando tenías poder, cuando tú eras el jefe y la gente te respetaba y acataba tus órdenes, o cuando eras una persona popular y admirada

Y compara ese sentimiento mundano con el sentimiento de intimidad y compañerismo que has experimentado cuando has disfrutado a tope de la compañía de un amigo o de un grupo de amigos con los que te has reído y divertido de veras

Una vez hecho lo anterior, trata de comprender la verdadera naturaleza de los sentimientos mundanos, es decir los sentimientos de autobombo y vanagloria, que no son naturales, sino que han sido inventados por tu sociedad y tu cultura para hacer que seas productivo y poder controlarte. Dichos sentimientos no proporcionan el sustento y la felicidad que se producen cuando contemplas la naturaleza o disfrutas de la compañía de un amigo o de tu propio trabajo, sino que han sido ideados para producir ilusiones, emoción... y vacío. http://blog.educastur.es/clasicos3eso/files/2009/03/nar.jpg

Trata luego de verte a ti mismo en el transcurso de un día o de una semana y piensa cuántas de las acciones que has realizado y de las actividades en que te has ocupado han estado libres del deseo de sentir esas emociones e ilusiones que únicamente producen vacío, del deseo de obtener la atención y la aprobación de los demás, la fama, la popularidad, el éxito o el poder.

Fíjate en las personas que te rodean. ¿Hay entre ellas alguna que no se interese por esos sentimientos mundanos? ¿Hay una sola que no esté dominada por dichos sentimientos, que no los ansíe, que no emplee, consciente o inconscientemente, cada minuto de su vida en buscarlos? Cuando consigas ver esto, comprenderás cómo la gente trata de ganar el mundo y cómo, al hacerlo pierde su vida. Y es que viven unas vidas vacías, monótonas, sin alma...

Propongo a tu consideración la siguiente parábola de la vida: un autobús cargado de turistas atraviesa una hermosísima región llena de lagos, montañas, ríos y praderas. Pero las cortinas del autobús están echadas, y los turistas, que no tienen la menor idea de lo que hay al otro lado de las ventanillas, se pasan el viaje discutiendo sobre quién debe ocupar el mejor asiento del autobús, a quién hay que aplaudir, quién es más digno de consideración. .. Y así siguen hasta el final del viaje.



En: No Categorizado
Permaenlace: la vanidad el ego y los elogios
Comentarios: 0
Leído 2017 veces.



6.5.2009 GMT

De mi mayor estigma / rolando revagliatti / argentina

Epílogo de Juan Carlos Pellanda para la primera edición del poemario “De mi mayor estigma (si mal no me equivoco):” de Rolando Revagliatti (Libros del Empedrado, Buenos Aires, 1993), reproducido en la tercera edición electrónica –corregida- (Ediciones Recitador Argentino, Buenos Aires, 2006).

A modo de epílogo

por Juan Carlos Pellanda

¿Pertenecer (permanecer) al romanticismo es un estigma, con lo que ello involucra en plano místico, o evita ser lo que se dice de sí mismo? Pero ¿qué se entiende por ser romántico? Al margen del perimido movimiento hay, bajo esos términos, una manera de percibir y de trasuntar, que no desdeña ni el coloquialismo ni la pasión frente a los hechos. No únicamente en esto el romanticismo sigue tan vigente como en el siglo pasado.

representatividad: ¿no se observa al actor que imagina una pausa en la escena eterna?

El lenguaje celebra, como Nicolás Olivari o Girondo celebraran, con palabras que se mastican ( contagio ) o se duelen, las osamentas de una forma nuestra del subsistir ( city, bienestar y cortesía ). Se prueba en la ausencia de hermetismo ( herencia y muerte ) y en la implementación de recursos (“a mi más madre” como quien diría “a mi masmédula”).

digo de mí: entro en él. Advierto que me estoy rememorando o camuflando con palabras. ¿Es que se construye el poeta de otro modo? flor: ¿es un soneto trunco? ¿Por qué? ¿Para que lo complete el devenir o el otro escondido en cada uno?

para nombrar tus nombres: difícil. Después de... mi gauchito con rouge... ¿la enumeración de los machos que quisieron ser y no fueron —...machos, fachos o borrachos, que es casi lo mismo...— concluye con esa invocación a un padre aureolado por los héroes imaginarios como los eduardos y emilios arrancados del horror del citado devenir que todo entumece, aun las leyendas? Este padre... ¡cuánto pesa! ¡Aparece y desaparece constantemente! ¡Qué ganas de psicologizar! Pero soy sólo lector.

menú: ¿es un antipoema? La palabra invasora arrasa el sentido y lo somete al puro escarceo expresivo, procurando un significante inquieto.

El poema a Roberto Arlt ( nombres en la noche ) ¿es ilusorio? ¿busca ex-profeso la comparación subreal en un escritor tan nítido? ¿Qué ha visto, Rolando, desde esa plataforma mediúmnica, sino las alternativas de su nombre? ¿No se juega “con los deslindes”? ¿O es que no se debe jugar, sino repitiéndolos amorosamente, con los libros, con los árboles, con los hijos?

Especulares: “una mujer mira a una mujer que mira a otra mujer mirar a otra...” ( reino animal ): con la abrupta entrada de una estrella de cine, propone, de pronto: ¿es que, también a través de las aguas del cristal los mundos de la razón se tornan esa sin razón que, Goya entendía, engendran monstruos?

He aquí la escritura automática donde todo vale. Bretón afirma que ejerce una directa influencia sobre el actuar. Y que su riqueza depende del grado en que ésta exista ya en el interior del escritor. En Rolando el inconsciente vela la fortuna de un lenguaje a lo Góngora, con alianzas intrépidas y desfallecimientos, también. Pero éstos están teñidos, como en los cuadros de Delacroix, por un aire de cataclismo donde caballos agonizan entre las carnes de las favoritas. Todo es así. No hay austeridad pero ¿es esto un reproche? ¿Debe serlo? ¿Sólo habrá poesía cuando la palabra se transforme en sílaba?

“...el recuerdo de ese papá me puede...” Este ME me vuelve loco. ¿Quién, cómo era ese padre? ¿Por qué en este libro su impronta, dije, va y viene como la trayectoria de pájaros migrantes? No me conforma que, por un laberinto ignoto, llegue el hijo: “...¡no carne de mi no carne! ¡no letra de mi no letra!...” porque ¿desde dónde viene? Nunca lo sabré. Y el mismo Rolando se interpela. Resulta pavoroso que, a continuación, en septiembre asalte, otra vez, el padre, como única chance. Es que, como diría Yourcenar, no somos sino el paréntesis vivo de incontables muertes. ¡Qué bueno sería sumergirse en este material para desentrañar qué otro humano existe bajo la letra! Pero, claro, vuelvo a las preguntas: ¿es una gata ( felino en el dormitorio ) o será un tigre disimulado? No creo que, con menos fuerza, pueda ir y venir de los ensueños en una fiesta que me trae a Huidobro. ¿“me enfrento o me acoplo”, yo también ( simetría ) al... traidor de turno que traduzca (traduce) padre...? Lo estoy haciendo resultándome insoportable sostenerme en esta tensión.

Felizmente, un respiro: la tía negra . Parto en búsqueda..., alentado por la confesión “de humanitis, humanidad” con que se define hasta llegar al testamento de plebeyo . Riquísimo festín. Trozan y destrozan. ¿Por qué afirma su virilidad al ser “...dulce objeto de la vivaz parsimonia de una fellatio...”? En realidad él sabe que no es cierto, que todo vacila, aun en la más férrea de las decisiones. Y lo sabe bien. Tanto que en la saga de la novia, interpretándose por el tío que regala alcancías (el motivo me lo guardo) regresan las verdades hasta una confidencia: “...no sé a quién quiero más si a mi novia o a mi caballito de madera...”

Tropiezo con palabras en peligro de ahuecamiento ( siendo y como sean ). Dejo que se pierdan algunos autobuses —¿en qué libro no conviene hacerlo?— y me tomo el que me lleva hasta los cortísimos poemas. Desde familia a abstracto hay un desgranar de años. Algo ha pasado. Con el delicioso bucólica resucita el poeta. encierros se organiza con imágenes de acerada claridad. Recomienzo el camino de los “payasos paulatinos”, corcoveo, sobre escritura reducida a su esencia para acceder al arcano total: freud . Y aquí conviene detenerse. ¿Debe el lector seguir o inquirirse? ¿Convocar a sus propias sombras o conjurarlas? Debe perseverar y... seguir, porque hay un premio: un actor se prepara, donde el ritmo enunciativo parece preñar un final de efectividad extraordinaria.

Luego otro libro. Una crónica histórica articulada en dos por cuatro o en seis por ocho, no importa, porque lo que acontece sí que importa. ¡Cómo parlotean, desde tanta niebla, los fantasmas! La crueldad del tiempo los ha reunido en la procesadora de la memoria. Se diluyen en un sueño del cual se arrepintieron de partir. Advienen aforismos bajo las alas del pájaro al trino . Y con un perfume a Nicolás Guillén (“¿es teresita secundina purificación como el puerto rico de los estados unidos de su mamá?”) nos regodeamos en las formas de Octavio Paz que Rolando gusta describir: la gatidez de los gatos, el descaminamiento del camino o el apiear del pie. Así, interceptando con lupa aun los más remotos corcovos de la retentiva, arribo al tramo 8 de largo de aquí largo de aquí, absolutamente logrado... salvo el final. Pareciera en éste, como en otros casos, que el autor temiera a la seriedad y que a todo quisiera propinarle un brochazo de ironía. Malgré lui , el texto se resiste y planta los brochazos afuera, convirtiéndose en independiente.

Me sondeo: ¿el poder del cine está en ser recuerdo? Porque Rolando va y viene (¡más “vayvienes”!) por actores, películas, momentos, títulos que, recién ahora avizoro que integra mi experiencia tanto como la vida o su extinción de familiares queridos. Releo y me parece atisbar, digo, a lo mejor, que ése es el hilo del laberinto, la mano del Dante. Si le concedemos a esos nombres el poder de exorcizar, veremos. Digo, dentro de la luz negra de quien reside “...en la ternura de la inalterable gelsomina...” o en “¿cómo me traduzco que incide en mí que hoy haya muerto bette davis?”

Huyendo de lúdicos avatares la poesía calza mariposas: “...el ocio es amor o nada es otra cosa que no ocio...”. Llegamos, ya llegamos al final.

Desde esas letanías que en hijos para (no) sacarle el cuerpo a la muerte (en las que destierro de inmediato ese “(no)” y supero el rítmico batir de palmas con que incita a acompañarse aleaciones ) todo empieza a ordenarse en los afirmativos y negativos enunciados de un manifiesto personal. a preguntarse llaman retoma la tradición de la escuela “beat”. Como si Ginsberg pispeara tras una cortina, el clima de excitación se introduce tanto que pareciera ya haber acontecido en otra parte. Me reprocho: estás buscando excusas. Es que, la verdad, te hubiera gustado escribirlo a tí. a preguntarse llaman trasciende las líneas o los límites de la página. Las voces, el coro, recitan cada verso por separado. Yo, nosotros, somos auditorio. Luz cenital. Cámara negra. Guantes, máscaras, un saxofón ronco. Y el ritmo, el ritmo, el ritmo nos embriaga hasta que una voz, una voz de solo murmura:

“...al que le caiga le caiga

al que le quepa le quepa

el sayo

el sayo te va o elige tú el sayo que te va/ya...”

Nada más. En fin. Al menos no podrán decir: a este libro ni lo ha leído.



En: No Categorizado
Permaenlace: De mi mayor estigma / rolando revagliatti / argentina
Comentarios: 0
Leído 10363 veces.



Página 1 de 1. Total : 3 Artículos.

vocessusurrosrumorygritos-vocessusurrosrumorygritos